Esta noche termina el sexto año que hemos pasado con un dos y dos ceros en la fecha. Parecía que iba a ser un fin de año vulgar y corriente, con música de Emiliana Torrini, en familia, con los amigos, trabajando, riendo, con Ramón García… Pero desde ayer por la mañana, todo ha parecido torcerse. Una furgoneta cargada con doscientos kilos de explosivo ha destrozado parte del aparcamiento de la T-4 de Barajas. La última ampliación del aeropuerto, de la que tan orgullosos nos encontrábamos, ha sido embestida por los terroristas. Pero no sólo ha sido un ataque a las infraestructuras del país, ha sido un mensaje alto y claro.
El Presidente del Gobierno ha respondido. Se ha suspendido el proceso para lograr el fin dialogado del
terrorismo en España. El Ejecutivo ha hecho todo lo humanamente posible para llegar a un consenso. No ha sido posible y por tanto, se ha concluido todo diálogo permisible. Se pusieron unas pautas que debían cumplirse para llegar al acuerdo con la banda terrorista, unas pautas que fueron aprobadas por el Parlamento, y que consistían, sencillamente, en el abandono de las armas. No las han dejado, así que, ahora habrá que optar por otras vías.
Recuerdo cómo, estando en el Senado, me enteré del anuncio, aquel 22 de Marzo, del alto al fuego de ETA. Nueve meses han
transcurrido desde entonces, y, curiosamente, en la mente colectiva, como en la mía, sólo queda un recuerdo continuo: la actitud del Partido Popular. Está claro que ellos ya habían pasado por todo esto. Tenían más experiencia que el actual equipo de gobierno, por supuesto. Y eso hay que reconocerlo. Pero no queda en el recuerdo el que la oposición haya aconsejado al Presidente, ni que haya tenido un talante constructivo, en absoluto. Queda el ataque frontal e irracional hacia cualquier razonamiento lógico del Ejecutivo. Las manifestaciones de la AVT, o lo que es lo mismo, del PP, llenaban las calles con personas indignadas sin sentido alguno gritando soberanas idioteces contra José Luís Rodríguez Zapatero y su equipo. Los “videos corporativos” han sido también una constante durante todo el proceso. Desde la oposición, a la desesperada, acusaban a Zapatero de ceder ante los terroristas, pero se han tenido que comer sus palabras, ya que no se ha cedido nada (de haberse cedido, está claro que no habría existido el atentado de Barajas). En cambio, ellos sí que cedieron… pero eso es otra historia, y no es plan de recordarla, ya que estamos de fiesta, hoy es nochevieja, hoy acaba el año 2006 y comienza el año Bond, el 2007.
Terrorismo al margen, o al menos independentista, este final de año ha contado con una noticia más. El terrorismo de Estado, también ha sido protagonista. La ejecución de Sadam Husein ha sonado poco en España, lógicamente, pero ha llenado los periódicos y los informativos internacionales. Sólo hay que pasearse por Internet para ver que la noticia más importante de estos días ha sido esa: el asesinato del tirano. Desgraciadamente, esa ejecución no ha servido para nada. El mundo entero comenta una muerte, la de Sadam (el demonio para los americanos…), y olvida a los setenta muertos que ha habido hoy en Irak como resultado de la cadena de atentados ocurridos allí. Según el juez Abbawi, que estuvo presente en la ejecución, ha afirmado a los medios de comunicación que Sadam Husein “Rechazó que le cubrieran su cabeza antes de que le pusieran en la horca. Tenía en la mano un Corán, y leyó las frases No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta”. Sin lugar a dudas, un final de película para una vida de película.
En la India, sin embargo, la noticia ha sido bien distinta. Un tipo, un hijo de puta que sí que habría que colgar, ha sido detenido por la violación y el asesinato de doce niños. Sin lugar a dudas, espero que le hagan pasar por el infierno a ese hijo de puta durante el resto de su vida.
Y más noticias de fin de año. Tenemos una nueva isla, en el Ártico. Se ha desprendido de Canadá por el desprendimiento del hielo. Un experto (los que entienden saben que los expertos son aquellos que antes eran pertos, pero que ya no lo son) ha declarado tras visitar la nueva isla: “Es un acontecimiento espectacular y turbador. Demuestra que estamos perdiendo partes fundamentales del norte de Canadá que habían estado allí desde hace miles de años. Estamos atravesando un umbral climático, y esto puede ser una señal del cambio acelerado que nos espera por delante”. Ahí queda eso.
Otro hecho científico. En Teruel se excava para sacar a la luz el esqueleto (como sabrán no es hueso, sino roca) del mayor dinosaurio que existió en
Europa. Lo han bautizado como Turiasaurus riodevensis. Se trata de un saurópodo, sí, de esos de cuello largo, que caminan apoyados en las cuatro patas, y de cola también larga. Para que se hagan una idea del tamaño del señor dinosaurio, les diré que lo que primero sacaron fue el dedo gordo de una de las patas traseras, y que medía treinta centímetros. Si han visto la película Parque Jurásico, les diré que era más grande que ese alto con el que se encuentran los protagonistas nada más llegar al parque, cuando aún van en jeep de gasolina. España, gracias a la inversión del parque jurásico ibérico, el Dinópolis, comienza a despuntar en cuanto a hallazgos paleontológicos.
El año ha sido complejo, pero el fin de año se ha encontrado repleto de noticias interesantes, y, al mismo tiempo, dramáticas y terribles. Ya veremos qué nos depara el año que viene, el año Bond.
Espero que mañana, si no están haciendo el idiota en la manifa que han planeado los secuaces de la AVT, pasen una fantástica noche de fin de año. Yo me despediré este año en Córdoba, la ciudad más bella del mundo, subjetivamente, claro.

FELIZ AÑO NUEVO