Fue hace, apenas, unos días, cuando apareció Tony Blair (jamás he comprendido cómo un primer ministro puede llamarse Tony, es como si a Zapatero le conociéramos por Joselito o Luisito) dando su apoyo a un informe acerca del Cambio Climático. El documento mostraba un panorama terrorífico. Subidas del nivel del mar, escasas precipitaciones, contaminación, hambre, desnutrición, enfermedades,… El fin del mundo que conocemos… como si de una película de Hollywood
se tratara.
En pocas palabras, el informe que presentó el bueno de Tony vino a ser como cualquier otro informe, demostrando lo que ya todo el mundo sabe: El Planeta nos quiere eliminar.
Fue a finales del siglo diecisiete cuando la Humanidad comenzó a hacer uso de los combustibles fósiles que nuestro planeta, tan desinteresadamente, había ido acumulando durante toda su larga historia. El petróleo, el carbón y el gas natural (que es un problema en las ciudades modernas, porque unos vecinos lo quieren y otros no) han sido los recursos explotados que más CO2 han emitido a la atmósfera. Este gas es el principal agente responsable del aumento de la temperatura planetaria, ya que actúa como lo hace el plástico en un invernadero, impidiendo que la radiación infrarroja (solar, obviamente) vuelva al espacio. Esto hará que la temperatura media aumente entre dos y tres grados centígrados en los próximos cincuenta años y que la vida vegetal y marina comience a extinguirse. Las consecuencias sobre la humanidad son, catastróficas. Faltará alimento, faltará agua potable, faltarán medicamentos para paliar las enfermedades que aparezcan, faltará todo, absolutamente todo lo necesario para la vida.
El informe Stern, de 700 folios, no sólo se queda en las consecuencias medioambientales, ya que eso, en realidad, a nadie le importa. El informe deja bien claro que el cambio climático producirá un descenso del cinco por ciento del Producto Interior Bruto del planeta por año. Será una crisis económica mucho mayor que la que se vivió en la Depresión d
e 1930, según el informe británico. Podría parecer que es la típica preocupación de un liberal capitalista, pero el texto incluye reflexiones más profundas y “desastrosas”. Predice que habrá 200 millones de refugiados que se moverán buscando agua… ¡Sí, agua! Lo mismo que cae del cielo cuando llueve o lo mismo que vemos salir cada vez que queremos lavarnos las manos, sí eso que dejamos correr mientras hacemos el tonto delante del espejo: agua.
No habrá agua potable para la humanidad en poco tiempo. Una de cada seis personas no conocerá el agua potable dentro de 50 años. Imagínese que en su casa (que tiene que ser una familia de orden con quinientos niños) de seis miembros, a uno se le prohibiera beber agua limpia y se le diera agua podrida. Piense que ese miembro es un niño pequeño… que, como es lógico, llorará porque tiene sed, llorará mucho. Y ahora tengan en cuenta que se pueden pasar muchos días sin comer, hasta 40, pero sin beber… no hagan la prueba, no llegarán al tercer día.
Puede que eso ocurra en los países “tercermundistas”, sí. Ya está ocurriendo así. Pero tenga en cuenta toda la Humanidad, que esto es el comienzo, después llegará al “Primer Mundo”. El sur de España se parecerá a un desierto y los bosques de Galicia serán barridos absolutamente, desaparecidos. Los grandes ríos que cruzan nuestro querido país, se secarán y se convertirán en cauces que tan sólo llevarán agua con las lluvias torrenciales que aparecerán pocas veces y de manera desbocada. Entonces, poco importarán los Estatutos o los Archivos de Documentos, por poner algunos ejemplos.
Pero el informe de Blair pretende que eso no sea así, así que insta a las naciones a invertir un miserable UNO por ciento del PIB en la corrección del Cambio Climático. Algo tarde, aunque no demasiado. Aún estamos a tiempo de eliminar mucha producción de dióxido de carbono, podemos invertir en repoblaciones de bosques, podemos invertir en fuentes de energía alternativas, podemos buscar agua potable en el mar (mediante desaladoras), podemos… podemos hacer infinidad de cosas. Un 1% de inversión parece poco, pero es mucho, suficiente para llevar a cabo iniciativas que cambien el planeta hacia lo que debería ser un mundo sostenible.
Hay científicos, organizaciones e incluso países que buscan la manera de corregir el rumbo que tomamos hace escaso tiempo, pero todo lo que hagan será inútil mientras se mantengan las prácticas irresponsables y sin compasión con el medio ambiente.
Y eso es lo que está pasando en Murcia. Ha sido aprobado
en Cullera el plan Manhattan, un complejo de 34 rascacielos y cinco mil viviendas (de las que 1170 serán de protección oficial). No habría nada que objetar contra un proyecto tan ambicioso y que creará tanto empleo, si no fuera porque implicaría un problema sanitario de difícil solución. La Confederación Hidrográfica del Júcar ha denunciado que le será imposible dotar de agua potable a todo el complejo que se construirá: no existen suficientes recursos hidrográficos en los pozos municipales. No hay accesos ni disponibilidad desde la actual instalación. Cullera duplicará su población y se verá abocada a restricciones insoportables para una población tan acostumbrada al consumo.
Mientras que hay grupos, pequeños, de individuos que ponen su granito de arena para salvar este planeta, hay personas que siguen interesadas más en campos de golf, puertos deportivos y hoteles de cuarenta plantas. Me pregunto yo si los partidos que han aprobado el proyecto (PP y Unión Valenciana) en el pleno del Ayuntamiento de Cullera, se han parado a pensar qué les dirán a las 20000 personas que necesitarán agua y que no la tendrán. Tal vez, en ese momento, recuperen de la memoria el innecesario e inútil trasvase del Ebro, olvidando lo que muchos pidieron tiempo atrás y que es la única solución viable: la construcción masiva de desaladoras.
Dentro de muy poco tiempo, tendremos más noticias de este imparable Cambio Climático. ¿Dónde será la próxima tragedia ecológica?
1 Comments:
Es verdad que supone un problema demasido grave el cambio climático como para que lo ignoremos. Es una pena que sólo se escuche hablar del tema a la prensa cuando alguien importante lo respalda. Se ve que Tony Blair quiere hacer algo importante antes de irse.
Aquí en Murcia se debería mirar antes por suministrar agua a todas las zonas antes de crear más espacios que la necesiten. Los campos de golf están todo el año verdes mientras que hay cortes en el suministro durante el verano. Es una verguenza.
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Anónimo, at jueves, noviembre 02, 2006 1:26:00 p. m.
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