La política dulce
Y precisamente de migas va el asunto. Al igual que en mi anterior entrada (utilizo entrada para familiarizarme con el lenguaje del blogger), las elecciones catalanas tienen un sitio en mi deshabitada mesa de reflexión. Hacía tiempo que no recordaba una campaña electoral tan mediática como ésta. Desde el video de CIU criticando al tripartito, Confidencial CAT; el desnudo del candidato de Ciutadans-Partit de la Ciudadanía, Alber Rivera; la salida de la estrella del rock Angel Acebes y ahora la Nocilla del PSC. Sí, han oído bien, la nocilla. Porque fue la semana pasada cuando saltaba la noticia, o mejor dicho el anuncio. Un spot nos avisaba de los ingredientes del nuevo candidato a la presidencia de Cataluña, José Montilla. En él, se cambiaba el tradicional eslogan "leche, cacao, avellanas y azúcar", por los nuevos compromisos del presidenciable: "compromiso, gestión, experiencia y trabajo".Ahora hasta los dulces tendrán que llevar prescripción médica, porque al menos un servidor, desconocía sus efectos secundarios.
El problema es que la anécdota del anuncio, se quedará en eso, en anécdota. Como otras muchas etiquetas, los programas de los partidos se esconden en la trasera del bote de champú que únicamente leemos cuando vamos al baño. Es entonces, cuando los componentes más innombrables, al igual que las propuestas menos incumplibles, resucitan a nuestra memoria como si jamás hubieran dado a luz
Sin embargo, es una lectura obligada para los catalanes que pasado mañana irán a las urnas. Y no existe analogía válida en este caso. Aunque es cierto que algunos se han dedicado a expulsar la mierda de sus adversarios, la campana ya ha sonado. No hay suficiente tiempo para convertir su papel en higiénico. Nos basta con que se laven los dientes y sobre todo la boca. Pero quizá me he desviado demasiado del tema. Porque de lo único que pretendía hablar era del inconfundible sabor de la Nocilla. Una Nocilla que de niños, se convertía en la consigna perfecta cuando escuchábamos a nuestras madres decir que estaba lista la merienda. Era el momento de acudir aprisa y despegar el balón de los pies, o a día de hoy, el pulgar del móvil. Una crema que nos convertía en indios de una tribu marcada por la ingenuidad y el dulce. La misma finalidad que con este spot ha perseguido el PSC: endulzar la imagen de Montilla.
Pero a veces "tener azúcar" no tiene porqué ser cuestión genética.
Y así ha ocurrido en la cocina del PSC. El video no ha sido realizado por ningún miembro del partido socialista, o al menos de manera oficial. Cuando se le preguntaba por el origen del anuncio, el líder de los socialistas catalanes respondía que se trataba de la "generación espontánea de algún simpatizante" y que no formaba parte de su campaña. Y tiene razón. Paradójicamente y para sorpresa de muchos, la cinta está inspirada en el gag Consejos para Montilla del Grupo Risa de la Mañana de la Cope, sin duda el mayor azote del gobierno y uno de sus peores enemigos. Para que después digan que el enemigo no duerme en casa.
Pero ahora es momento de marcharse, tengo que dejar hueco en mi estómago para la cena. Sinceramente, no sé quien pasará a recoger estas migas que acabo de dejar, pero a falta de recogedor y después de este sabor agridulce, a mi paladar le apetece algo más salado. Sino, llamaremos a Hansel y Gretel



