Ménage à trois

viernes, enero 19, 2007

A Space... paréntesis

Hoy nos vamos a despejar un poco de tanta política basura y vamos a viajar por el Universo.

Olvidemos las chorradas de estos días en los que la irracionalidad grita gilipolleces nacionales de una halada bandera de muerte y odio, y despeguemos de esta roca sucia y atiborrada de vida, que es la Tierra, y salgamos a lo más profundo de la negra y majestuosa obra de Dios.

En el primero de los dos vídeos que os pongo, vamos a descubrir, para todos aquellos idiotas mentales que creen que la Tierra es la más bella y perfecta obra de la Creación, que somos un punto invisible dentro de la inmensidad del Cosmos. El vídeo, aunque está en inglés, esa lengua incomprensible de Shakespeare, creo que los gráficos son bastante esclarecedores, por lo que no será difícil entenderlo, ni para los que van de manifa los domingos. Eso sí, os aviso, está narrado por alguien un tanto... casero. Aún así, es bastante interesante y podemos omitir la narración.

El segundo video, que también está en inglés (os recomiendo despejar la mente y limitarse a viajar, sin preocupaciones hacia el tiempo), realizaremos un viaje desde el suelo de nuestro hogar, hasta el punto más lejano que la mente pueda imaginar, allá por el final de los tiempos.

No voy a adjuntar un tercer vídeo, ya que no quiero abusar de la modernidad. Aún así, os invito a que veáis este otro video. En él, cuando alcancemos el reino de lo desconocido, pues ningún telescopio o imaginación ha llegado jamás tan lejos, realizaremos una caída en picado, pasando por todos los estadios de la materia universal, hasta el interior del átomo. Este vídeo que no coloco aquí dura bastante, así que si lo veis, estad seguros de que pasearéis un rato con él, pero será un buen rato asombrados y maravillados con lo que se nos escapa...

Si tenéis tiempo y queréis disfrutar con la realidad más certera sobre este mundo, apagad la radio, dejad de escuchar la COPE (si es que alguien la escucha), desenchufar la tele, y... simplemente, observad cómo de inmenso es el Cosmos y cuán insignificantes somos los humanos con nuestro diminuto mundo de roca.

Os dejo, que os lo paséis bien.

jueves, enero 11, 2007

Chorradas y Beckham

“Sí al terrorismo”: Esto es lo que parecen decir tanto la AVT como el Partido Popular.

El sábado 13 de Enero tendrá lugar la manifestación contra el terrorismo de ETA que más colectivos y partidos políticos contará. Pero habrá dos grandes ausencias, las de la AVT y las del PP. En un ridículo comunicado (que se puede ver aquí), el PP justifica, con los argumentos de un niño de seis años, los motivos por los que no acude a la manifestación. Según el partido, la manifestación se hace sin una política antiterrorista clara y que se celebra únicamente para infundir la confusión en la sociedad. Claro, si ellos las manifas que hacen no son para eso…

Vergonzoso es el espectáculo que está dando el PP. Pero aún más lo están dando los sinvergüenzas de la AVT. Éstos no irán a la manifestación contra ETA porque la consideran “partidista”. Una vez más me tengo que quitar el sombrero ante semejante gilipollez. ¿Es que las manifas que hacen ellos los domingos, día del Señor, no son partidistas? Ah, es verdad, se me olvidaba que la AVT no es sinónimo de PP, perdón.

Lo único que están logrando los señores del PP es que el terrorismo continúe muchos años más. Evidentemente, la política del terror a la derecha le viene de perlas, y de haber paz, perderían no muchos, sino prácticamente la totalidad de los votos. La derecha se vende como mano dura (la experiencia, desgraciadamente, así lo confirma) y si no hay nada de qué temer, nadie recurre a la mano dura. Por tanto, de haber paz, muchos serían los que no pensarían en el PP a la hora de ir a votar, y dirigirían su apoyo a otros partidos políticos más útiles.

Afortunadamente, la estrategia del PP va como el culo. Y perdonen por esta expresión. Mientras continúen en esta línea, seguirán donde deben estar hasta que no espabilen, en la oposición. Con el comportamiento infantil de “no oigo, sólo me quejo”, que no tienen ni mis primas pequeñas, y son pequeñas de verdad,… están haciendo que toda la credibilidad que pudiesen tener, la pierdan.

Mantienen teorías surrealistas y las enseñan al mismo tiempo que gritan “¡Viva Franco!” en las manifestaciones ilegales que montan cada dos por tres. En la última convocatoria que hicieron, mediante la AVT, para protestar contra ETA (en teoría), se podían ver cartelitos en los que decían que el 11M lo había preparado el PSOE, que Zapatero era un asesino,… y demás perlas. Pues bien, la Sala del Penal del Tribunal Supremos ha respaldado plenamente la investigación del juez Juan del Olmo. Y de hecho, ha rechazado la querella contra el juez que el sindicato Manos Limpias había urdido. Y, en un acto de justicia, el Tribunal Supremo tiene pensado proceder penalmente contra el sindicato ultraderechista y su secretario general, Miguel Bernad Remón, por delitos de acusación o denuncia falsa. Y que den gracias en el PP porque no les procesan también a ellos, por mantener la teoría de la conspiración.

Así está el patio. Unos quieren que ETA siga matando y otros que la gente no sepa qué pasó en realidad en los atentados. España.

Y al margen de todo esto, quiero aprovechar este lugar, para dar el adiós a una de esas estrellas que han estado paseándose por un Madrid de lujo, del taco, con ostentosas tiendas de día y selectos clubs de noche. Al final de la temporada, te irás.

Adiós, David Beckham, echaremos de menos tu juego. Espero que tu mujer, la Victoria, se encuentre a gusto en Hollywood Hills, en la casa que os habéis pillado de 7’8 millones de dólares y 650 metros cuadrados, junto a las mansiones de Jack Nicholson y Leo DiCaprio. Según el periódico “Evening Standard”, estaréis a diez minutos de la casa de vuestros amigos Tom y Katie, los Cruise… de lo que me alegro de veras, mucho, mucho y mucho. Que os vaya bonito en los United States, y que no volváis por aquí… en la vida.




domingo, enero 07, 2007

A gusto del que titule

Una ilusión con dientes de leche
una suerte que no acostumbran
unos dedos que abren juguetes
unos niños que nos alumbran.

Tres reyes sin tricolor
un olvidado sabor a república,
una sangre ni roja ni azul
un Oriente Lejano y sin tumba.

Camellos que no pasan droga
la sonrisa de quien los ve llegar,
todo está DesBorbonado
la bandera a punto de izar.

Noche sin sueño y con musa
los calcetines vestidos para andar,
el pasillo dibujado de ingenuo
el regalo esperando ver llorar.

Adultos que juegan a no crecer
jueguete roto, cáscara de infancia,
Peter pan sin traje, robo de Noel,
mentira de Julieta,
americano con falta de equipaje.

Tres reyes sin Coca Cola
Papa Noel con barba de impostor,
una fe se adueña del agnóstico
la magia del trasnochador.

Basaltar de la patera
triste rey que no puede elegir,
este noche me desnudo de frontera
mañana quizá de hazme-reír.

Irak con nudo en la garganta
invasión sin invandir,
mentira que atraganta
verdad que no hace vivir.

Dos mil más siete de fortuna
un año aún por descubrir,
esta temporada serviremos
la que viene os toca decidir

domingo, diciembre 31, 2006

Adiós año 2006

Esta noche termina el sexto año que hemos pasado con un dos y dos ceros en la fecha. Parecía que iba a ser un fin de año vulgar y corriente, con música de Emiliana Torrini, en familia, con los amigos, trabajando, riendo, con Ramón García… Pero desde ayer por la mañana, todo ha parecido torcerse. Una furgoneta cargada con doscientos kilos de explosivo ha destrozado parte del aparcamiento de la T-4 de Barajas. La última ampliación del aeropuerto, de la que tan orgullosos nos encontrábamos, ha sido embestida por los terroristas. Pero no sólo ha sido un ataque a las infraestructuras del país, ha sido un mensaje alto y claro.

El Presidente del Gobierno ha respondido. Se ha suspendido el proceso para lograr el fin dialogado del terrorismo en España. El Ejecutivo ha hecho todo lo humanamente posible para llegar a un consenso. No ha sido posible y por tanto, se ha concluido todo diálogo permisible. Se pusieron unas pautas que debían cumplirse para llegar al acuerdo con la banda terrorista, unas pautas que fueron aprobadas por el Parlamento, y que consistían, sencillamente, en el abandono de las armas. No las han dejado, así que, ahora habrá que optar por otras vías.

Recuerdo cómo, estando en el Senado, me enteré del anuncio, aquel 22 de Marzo, del alto al fuego de ETA. Nueve meses han transcurrido desde entonces, y, curiosamente, en la mente colectiva, como en la mía, sólo queda un recuerdo continuo: la actitud del Partido Popular. Está claro que ellos ya habían pasado por todo esto. Tenían más experiencia que el actual equipo de gobierno, por supuesto. Y eso hay que reconocerlo. Pero no queda en el recuerdo el que la oposición haya aconsejado al Presidente, ni que haya tenido un talante constructivo, en absoluto. Queda el ataque frontal e irracional hacia cualquier razonamiento lógico del Ejecutivo. Las manifestaciones de la AVT, o lo que es lo mismo, del PP, llenaban las calles con personas indignadas sin sentido alguno gritando soberanas idioteces contra José Luís Rodríguez Zapatero y su equipo. Los “videos corporativos” han sido también una constante durante todo el proceso. Desde la oposición, a la desesperada, acusaban a Zapatero de ceder ante los terroristas, pero se han tenido que comer sus palabras, ya que no se ha cedido nada (de haberse cedido, está claro que no habría existido el atentado de Barajas). En cambio, ellos sí que cedieron… pero eso es otra historia, y no es plan de recordarla, ya que estamos de fiesta, hoy es nochevieja, hoy acaba el año 2006 y comienza el año Bond, el 2007.

Terrorismo al margen, o al menos independentista, este final de año ha contado con una noticia más. El terrorismo de Estado, también ha sido protagonista. La ejecución de Sadam Husein ha sonado poco en España, lógicamente, pero ha llenado los periódicos y los informativos internacionales. Sólo hay que pasearse por Internet para ver que la noticia más importante de estos días ha sido esa: el asesinato del tirano. Desgraciadamente, esa ejecución no ha servido para nada. El mundo entero comenta una muerte, la de Sadam (el demonio para los americanos…), y olvida a los setenta muertos que ha habido hoy en Irak como resultado de la cadena de atentados ocurridos allí. Según el juez Abbawi, que estuvo presente en la ejecución, ha afirmado a los medios de comunicación que Sadam Husein “Rechazó que le cubrieran su cabeza antes de que le pusieran en la horca. Tenía en la mano un Corán, y leyó las frases No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta”. Sin lugar a dudas, un final de película para una vida de película.

En la India, sin embargo, la noticia ha sido bien distinta. Un tipo, un hijo de puta que sí que habría que colgar, ha sido detenido por la violación y el asesinato de doce niños. Sin lugar a dudas, espero que le hagan pasar por el infierno a ese hijo de puta durante el resto de su vida.

Y más noticias de fin de año. Tenemos una nueva isla, en el Ártico. Se ha desprendido de Canadá por el desprendimiento del hielo. Un experto (los que entienden saben que los expertos son aquellos que antes eran pertos, pero que ya no lo son) ha declarado tras visitar la nueva isla: “Es un acontecimiento espectacular y turbador. Demuestra que estamos perdiendo partes fundamentales del norte de Canadá que habían estado allí desde hace miles de años. Estamos atravesando un umbral climático, y esto puede ser una señal del cambio acelerado que nos espera por delante”. Ahí queda eso.

Otro hecho científico. En Teruel se excava para sacar a la luz el esqueleto (como sabrán no es hueso, sino roca) del mayor dinosaurio que existió en Europa. Lo han bautizado como Turiasaurus riodevensis. Se trata de un saurópodo, sí, de esos de cuello largo, que caminan apoyados en las cuatro patas, y de cola también larga. Para que se hagan una idea del tamaño del señor dinosaurio, les diré que lo que primero sacaron fue el dedo gordo de una de las patas traseras, y que medía treinta centímetros. Si han visto la película Parque Jurásico, les diré que era más grande que ese alto con el que se encuentran los protagonistas nada más llegar al parque, cuando aún van en jeep de gasolina. España, gracias a la inversión del parque jurásico ibérico, el Dinópolis, comienza a despuntar en cuanto a hallazgos paleontológicos.

El año ha sido complejo, pero el fin de año se ha encontrado repleto de noticias interesantes, y, al mismo tiempo, dramáticas y terribles. Ya veremos qué nos depara el año que viene, el año Bond.

Espero que mañana, si no están haciendo el idiota en la manifa que han planeado los secuaces de la AVT, pasen una fantástica noche de fin de año. Yo me despediré este año en Córdoba, la ciudad más bella del mundo, subjetivamente, claro.


FELIZ AÑO NUEVO




lunes, diciembre 25, 2006

La vida al revés

Mis cenizas aún contagian la lágrima de aquella mujer. Atónita y observando incrédula mi cuerpo sobre la cama del tanatorio. Todavía pintan las mejillas de ese color a muerto que tanto odiaba mi hija pequeña. Y mientras sufro un ataque al corazón, el bolígrafo no deja de firmar papeles y papeles que la verdad no sé bien que significan.
Todo se ha contagiado de sinceridad. La misma que mi esposa exigió en el divorcio, cuando mi abogado aceptaba sin condición tras una mirada cómplice. Se había esfumado. Como el humo del último cigarrillo que ahora dormía en el cenicero. Tenía cincuenta años y una vida por delante. Ni siquiera había llegado a probar el pastel de la juventud. Ese trozo que esgrimían los libros era el aperitivo de la máxima sabiduría, el nacimiento.
Pero a los cuarenta, nadie tenía la certeza de ser fijo en su puesto de trabajo. Con todo aquel calvario que pasé durante el embarazo de María, mi esposa. Tan bella que tenía la facilidad de estar elegante con cuatro rulos atravesados en la cabeza.
Eran otros tiempos decía mi amigo David, cuando se acercaba a por la primera copa con las chapetas encendidas. Habían pasado tres décadas y ya notaba desteñir mis canas al negro que siempre soñé. Al igual que la sonrisa que vestia cada mañana en la Universidad, con ese pelo azuzado por el aire por primera vez.

Mis arrugas se desvanecían sin dejar rastro. Embebidas por una adolescencia que adivinaba con el bastón entre los dedos. Tenía la agilidad de la que escuché hablar en los tomos de fisiología. La mentalidad que la denominada “edad del pavo” coloreaba con hormonas cada palmo de mi cuerpo. La sexualidad exclavizante del que no sabe contenerse. Pero en realidad aún no conocía el significado de la palabra aprender.
Desde mi propia existencia nací con todos los extras. Con la capacidad de discernir, de razonar, de memorizar, de soñar, de equivocarme, de vanalizar y hasta de llorar. Todas menos una. Quizá la más importante: la de reír. El silencio que me ahogaba en un vaso lleno de pastillas azules, amarillas y rojas. El dolor que desaparecía sin la huella del reuma, parecían cobrar un nuevo sentido. Un enigma que no era capaz de descifrar. El jeroglífico que me daría la clave para seguir viviendo. Pues cada hoja muerta en el calendario era un anticipo de lo que llegaría a ser, de lo que llegaría a convertirme.

Con dieciocho años uno no sabe muy bien que carrera escoger. Mi padre insistía en que estudiar sería mi único porvenir. La manera de ser alguien en este mundo de buitres buscando la carroña del dinero. Con sus cordiales saludos impresos en cada documento. Con sus barrocas firmas mostrando el último vestigio de una oligarquía supuestamente extinguida.
Poco a poco se acercaba el momento de mi primer beso. De sentir por fin que el mundo se componía de dos mitades. De dos hemisferios asemejados de diferencias: el hombre y la mujer.

Ya no gastábamos nuestro tiempo en discutir por una balón. Ya no dedicábamos las horas a colocar motes al profesor de historia, ni tampoco a sabotear la clase de inglés. Sino que los segundos se desnudaban con un sólo vicio, con una única droga, la de reir. La risa era la que limaba las asperezas en esta invertida existencia. La acompañante de una viaje hecho desde el final. La virtud añadida de olvidar lo anterior en el siguiente paso evolutivo.

Y así me fuí dando cuenta de porqué recordamos la historia, de porqué necesitamos desglosar con nostalgia cada navidad. De porqué tenemos la costumbre de no acostumbrarnos. De porqué cambiamos de familia cuando crecemos. De porqué nuestros amigos ya son conocidos. De porqué nuestra diversión ya es nuestro trabajo. De porqué nuestra tiempo se convierte en oro. De porqué los sueños se dibujan en la vigilia.
Y hoy, con poco más de un año, he dicho mi primera palabra. Recorriendo el pasillo después de acabarme el biberón la he pronunciando: Gracias. Gracias por haber aprendido. Gracias por no haber nacido al revés.

miércoles, diciembre 20, 2006

Duadix Popular


Está bien que la oposición, que para eso es oposición, haga ruido, grite, se enfrente a todo, irracionalmente, y hasta insulte inventándose descalificativos. Es oposición y ha de oponerse a todo lo habido y por haber, a todo cuando diga y haga el Gobierno. Si estuvieran de acuerdo, ya no serían oposición, serían hinchas. Está bien que el grupo popular se haga notar, debe aparecer en los medios, la gente ha de hablar de ellos. Y esto es porque, queramos o no, se han de enfrentar en unas elecciones, y as
piran a ganarlas, por lo que la gente tendrá que conocerlos. De acuerdo.

Pero la función de oposición y los actos que pueden llevar a cabo, tienen un límite. Pueden mentir, claro, esto es política, pero hay un límite. Y ese límite ha sido sobrepasado extraordinariamente al publicar en su web, el Partido Popular de Guadix (un pueblo de la provincia de Granada), donde se dice, directamente, que Zapatero pactó con ETA la matanza del 11-M. Repito: Zapatero pactó con ETA que se pusieran bombas en Atocha.

Sinceramente, no sé si reír ante, y con perdón, soberana subnormalidad, o indignarme hasta niveles estratosféricos.

El video, cierto es, rulaba por Internet desde Dios sabe cuánto tiempo, y que la autoría es más dudable que la división de España, pero al ser colgado en la página web del PP se le ha querido dotar de credibilidad (todos sabemos que cualquier página popular carece de credibilidad, pero ellos lo intentan). Por supuesto, ante la falta de valentía siempre demostrada, han corrido a retirar el video, y en su lugar han puesto una nota explicativa. Allí aseguran haber tomado todas las medidas oportunas, como, brillantemente, despedir al responsable que colocó allí el video.

Álvarez de la Chica, secretario provincial del PSOE, ha pedido, como es lógico, mayores responsabilidades, ya que despedir a algún chaval que estaba más atento a quedar bien ante su sectario entorno que de hacer algo inteligente, no es suficiente.

Se trata, nuevamente, de un acto deliberado por vender esa chorrada de que fue la banda terrorista eusquera, la que cometió la barbarie en Madrid. También es un acto desesperado por hacer creer a al ciudadanía que el Partido Socialista, tiene responsabilidades al respecto. El video asegura que Zapatero tenía contactos con ETA desde 2002, para que hicieran el atentado...

Total, que no hay que darle más importancia a este asunto miserable. Todo dependerá de lo que digNa hoy Rajoy y Javier Arenas, que curiosamente estarán en Baza y Guadix. Casualidades de la vida, sin lugar a dudas. Desde aquí espero que le vaya bien al presidente del PP, que aunque no lo parezca, es Rajoy, en el acto que tendrá lugar en la Iglesia de la Merced de Baza, donde será nombrado Hermano Mayor Honorífico de la Virgen.

¿Alguien decía que el PP no vivía aún en tiempos pasados? Tal vez algún día se den cuenta de que estamos en el siglo XXI (siglo dos mil, como digo aquél) y que están en la oposición por su culpa, y no por la de nadie más.

Si queréis echaros unas risas, el video sigue en You Tube. Aquí.



miércoles, diciembre 13, 2006

Australia arde y nosotros sin sentido común.

Les voy a pedir, en esta ocasión, que imaginen conmigo. Será un ejercicio sencillo. Sólo hay que imaginarse caras.

Imaginen una población cualquiera de un país cualquiera. Ahora visualícenla. Encontrarán a personas normales y corrientes, con sus vidas, sus problemas, sus ocupaciones, sus amores, sus temores, sus pasiones. Habrá personas que quieran a sus hijos. También las habrá que aspiren a ganar dinero a espuertas. Tiene que haber, por supuesto, gente que disfrute con la belleza. Habrá pintores. Y médicos. Hasta abogados. Gente que limpie los portales de los edificios. Gente que rellene formularios. Observen que hay chicas guapas. Y también tíos bastantes feos. Encontramos maridos infieles. Mujeres que ocultan embarazos. Políticos que dicen mentiras en su cama. Y hasta chavales comprando revistas porno. Hay personas de todo tipo. Famosos. Famosillos. Ustedes mismos, estén donde estén y hagan lo que hagan, podrían ser un perfecto ejemplo de una persona cualquiera.

Las personas normales, como ustedes y como yo, tenemos sentido común. Todo el mundo lo tiene. Tal vez algunos individuos lo tengan más atrofiado que otros… eso explicaría muchas cosas. Pero por derecho propio, cada uno de los humanos posee determinadas… funciones. Entre esas funciones está el sentido común. Éste, nos lleva a juzgar siguiendo una especie de objetividad superior, cada uno de los actos que nos mueven a lo largo de nuestra vida. Ese sentido común hará que jamás se nos ocurra meter la mano en una hoguera. Por simple observación, desde que somos niños descubrimos que el fuego quema, y que por nuestra salud, no debemos interponer partes de nuestro cuerpo en el camino de ninguna llama. Del mismo modo, cuando nos asomamos a un acantilado o al vacío desde un edificio alto, lo último que se nos pasa por la cabeza es ponernos a hacer aspavientos (los hay que lo hacen, pero eso más que temerarios es que son idiotas). Sabemos que una caída de un sitio superior a un metro, ya conlleva dolor o la muerte. La observación, como vemos, es imprescindible para poder hacer uso de un útil sentido común.

La observación, nos lleva a la Educación. Con observación, quiero referirme a todo lo que llega al encéfalo procedente del exterior, es decir, imagen, sonido, tacto, etcétera. La Educación, con mayúscula, es el proceso por el cual creamos el sentido común. Gracias a lo observado y aprendido, puede que no quisiéramos escupirle a un Guardia Civil nada más acercarse a nuestro coche para pedirnos la documentación. Del mismo modo, no le pegaríamos un guantazo a nuestro jefe cada día al entrar en la oficina (si se deja, ojo, debemos hacerlo). El sentido común, por tanto, nos protege. Si le escupiéramos a la benemérita por simple acto reflejo, más nos valdría demostrar que es un problema psicológico, porque de lo contrario, nos caería una buena multa (si no una hostia, que es lo que tocaría en otros tiempos). Y si saltáramos desde un rascacielos con la idea de que el suelo va a ser de goma, es muy probable que descubriéramos la realidad bien tarde.

Éstas son cosas que no hemos nacido sabiéndolas. Las hemos aprendido. Si en nuestra casa nos hubieran dicho desde siempre que a los agentes del orden, hay que escupirles, seguro que lo estaríamos haciendo con toda la naturalidad del mundo. Pero a la primera manifestación de querer hacerlo, nuestras madres nos dijeron que ni se nos ocurriera, que se nos podía caer el pelo. Y nosotros, impresionados antes la idea de la alopecia, decidimos no escupirles a los guardias civiles. Así pues, el sentido común, el menor de todos los sentidos, es producto de lo que nos han enseñado. Si nos enseñan que la lluvia, por ejemplo, produce la muerte, os aseguro que ninguno de nosotros sabría qué es sentir las gotas caer sobre nuestras cabezas en una tarde de invierno. Huiríamos de la lluvia con desesperación.

Pero el sentido común no se limita a actos físicos, digamos. Este sentido nos hace reaccionar ante los demás. Nuestro sistema político, social, económico y demás, hace que tengamos unos principios creados según nuestra socialización. De ahí que veamos la libertad de expresión, o el divorcio como algo de sentido común. Mucha gente no llega a comprender cómo dos mujeres o dos hombres pueden llegar a casarse. El sistema de razonamiento de estas personas, su sentido común, no asimila, de ninguna manera, la homosexualidad. Hace un tiempo, muchas voces se alzaron contra el matrimonio, que eso iba a destruir la familia tradicional, que dejaría huérfanos por doquier, que el mundo de Dios se acabaría. Pues ni el mundo se acabó, ni hay huérfanos por las esquinas y, mucho menos, la familia ha desaparecido. A muchos, la mayoría, nos parece razonable y absolutamente normal, que se amplíen los derechos y las libertades. Estamos en el mundo civilizado, y por tanto, es de sentido común que se dote de total control sobre su vida a cualquier persona. A nadie se le puede imponer una voluntad ajena, me dice mi sentido común. Esto sí es alterable cuando una persona está inflingiendo daño a otra, entonces el Estado, mediante leyes explícitas, ha de ejercer la violencia para la que está autorizado y castigar al individuo de marras. Una vez más, esto es una conjetura derivada de mi sistema de razonamiento, que puede no ser compartido por todo el mundo.
Pues bien, ahí es muy probable que esté la clave. No todo el mundo posee el mismo sentido común. Hay personas que escupen a policías, o que se la juegan al borde de un acantilado por mero entretenimiento, o que meten la mano en el fuego para echarse unas risas. Así pues hay personas que matan a otras personas. Pero hay algo que es compartido por todo el mundo, por todos y cada uno de los solitarios huéspedes de este planeta: el querer sobrevivir.
Y esto me lleva a pensar que hay una minoría, porque lo son, una minoría, que no quiere sobrevivir. Si no, ¿cómo diablos alguien puede gritar a favor de la dictadura de Pinochet? ¿Cómo es posible que la gente llore porque ese asesino, ese dictador, ese gran hijo de puta, haya muerto? ¿Cómo es defendible? Mis valores, mi amor a la vida, mi placer ante la libertad, mi confianza en la humanidad, todo, absolutamente todo lo que hay en mí se enfrenta, choca, ante el sentido común de esas personas.
¿Es que quieren vivir sin libertades? ¿Quieren que les impidan pensar diferente? ¿Les gusta ver a sus compatriotas lanzados desde aviones? ¿Sienten placer al desear la muerte a todos los que no son como ellos?
En mi casa me enseñaron a ser responsable y a ser consecuente con mis actos. Me enseñaron unos principios de profesionalidad y de compromiso. También me enseñaron a querer a este planeta, a ver sus riquezas. Y éstas no son sólo montañas, ríos, bosques, sino sus gentes. Me encanta la diversidad que contiene esta pequeña roca que orbita al Sol, y me enfurece saber que hay personas que odian esa diversidad. Mi sentido común choca con el de esas personas.

Por tanto, volvamos al ejercicio que quería que hicieran conmigo. Imaginen una sociedad, con todas sus caras, con todas sus vidas. Y ahora piensen que llegan unos pocos y les ponen a todos la misma cara, la misma vida. Y si alguien se enfrenta a ello, tendrá cómo única recompensa a su sentido común, la muerte. ¿Es posible que una sociedad sea así feliz? ¿Es posible que una sociedad dictatorial de cabida al sentido común? No.

Y mientras, Australia, ardiendo.

domingo, diciembre 10, 2006

El doctor sin HOUSE (reportaje)

Anthony Roderick.Varón. Casado. Treinta y cinco años.
Transportista internaci
onal. Sufre agotamiento
prolongado, episodios nocturnos de febrícula y pérdida de peso no intencionada. No suele acudir a la consulta salvo por ocasionales infecciones de la vías respiratorias, aunque tiene antecedentes de enfermedades de transmisión sexual (ETS), y está resfriado
¿Resfriado? Pregunta irónicamente el doctor a la joven residente mientras su mano derecha aprieta una de esas esponjosas bolas antiestrés.
Sí, resfriado. Acaba de ingresar, está en la habitación sesenta y nueve con 38º de fiebre.
¡Vaya! Qué mala suerte... habrá que buscar un pañito mojado para bajarle ese calentón. Con lo que simpre me ha gustado ese número[...]

Éste podría ser un fragmento del guión de una de las series de mayor actualidad de la televisión: el doctor House. Un médico que con nombre de casa, ha entrado en los hogares españoles después de visitar la morada ficción de los americanos.
Porque House, que rara vez despertaría la simpatía de los pacientes en la vida real, paradójicamente, resulta gracioso cuando su intolerancia se muestra en la gran pantalla. "Nuetra sociedad no aceptaría a un médico como él, pero en la tele resulta simpático", comentaba uno de los especialistas en cuidados paliativos del Hospital Virgen de las Nieves de Granada.
Pero no se equivoquen. Aunque pueda parecerlo, el caso clínico antes descrito no ha sido redactado por ninguno de los guionistas de la serie. Tampoco nos hemos trasladado a los decorados de la Fox del Hospital Princenton-Plainsboro en Nuevaa Jersey, y ni siquiera tenemos como compañeros al neurólogo Eric Foreman o la inmunóloga Allison Cameron.
La verdad es que todo nos queda mucho más cerca. Tanto, que cambiaremos el nombre de Anthony Roderick por el de Antonio Rodríguez; verán como así la historia les suena más familiar.

Ya que de historia con "L", es decir de historial, hablan quienes desde hace un par de meses en la Escuela Andaluza de Salud Pública de Granada, intentan cruzar el camino de la bioética, que en cada capítulo, con una gran dosis de sarcasmo se salta nuestro carismático facultativo.
Un curso de introducción que ya va por su tercera edición, y está dirigido a los profesionales que formen parte o vayan a formar parte en las denominadas Comisiones de Ética e Investigación. Pues a diferencia de la distorsionada imagen que dibuja este adulado cojo con su bastón, los médicos del futuro van a tener que equilibrar día a día, y consulta a consulta, su relación con los pacientes.
Basta con citar los cuatro principios fundamentales de la bioética: autonomía, beneficencia, no maleficencia y justicia, para darse cuenta que la lengua viperina no tendrá cabida en el porvenir del trato con los enfermos.

La deliberación moral, el consentimiento informado, la gestión de la información o la capacidad de los pacientes para tomar decisiones, son sólo algunas de las cuestiones que poco a poco se extienden entre los sanitarios a la hora de desarrollar su actividad.

La historia de Ramón Sampedro, el testimonio de Inmacula Echevarría, o el caso de Antonio Rodríguez, dan idea de la delicada situación, a la que sin embargo House atiende con un alto grado de racionalidad y también de desapego. Si bien, en el tema de la eutanasia, la consideración se cierne si cabe más escrupulosa. Pues según Pablo Simón Lorda, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública y experto en bioética, en alusión a la película de Amenabar Mar Adentro:"el mar tiene más orillas, y una es ésta: si el reconocimiento del derecho personal a la gestión de la vida y de la muerte implica la potestad de otros, o incluso su deber, de corresponder a la petición de muerte".
Mientras, Antonio, ingresado en el hospital por presentar una serie de síntomas que podrían ser la causa de un dilatado abanico de enfermedades, sería diagnosticado por House como unos de esos extraños casos de infección vírica. Quizá, tras decenas de pruebas, su preparado equipo llegaría a la conclusión de que su enfermedad no es otra que el SIDA. Sin embargo, y al igual que ocurrió en la realidad con Antonio, las pruebas del VIH no pueden ser realizadas sin el consentimiento del paciente. Entre otras razones, porque se refiere a una enfermedad de clara connotación social peyorativa.


Así, y atendiendo a la activa vida sexual del
transportista, que revelaba haber mantenido seis relaciones en el último año sin usar con ninguna de ellas preservativo, el médico se encuentra en el dilema moral de informar o no a sus aventuras extramatrimoniales y a su esposa. El problema reside ahora en que el enfermo pretende iniciar el tratamiento sin comunicarle el contagio a su mujer, aunque sí a sus contactos, porque argumenta que eso pondría en peligro su matrimonio.
Seguramente el doctor House, que nos tiene acostumbrados a obviar el secreto profesional y el consentimiento del afectado en el momento de hacer los análisis, hubiera optado por obtener las pruebas antes de cualquier parpadeo para la publicidad. Ataviado con su gabardina, al más puro estilo Sherlock Holmes -personaje en el que el creador de la serie, David Shore, admite haberse basado- habría mirado con lupa cada una de las pistas hasta lograr emerger su gran poder de deducción, a fin de resolver el entramado que hace tan atractivo al protagonista.

Sería probable sorprendernos, al encontrar a nuestro habitual médico de cabecera con ese malhumorado aire, y la irreverente presencia de quien sabe que disfruta de la razón. Porque desde que se redactara por primera vez el Juramento hipocrático en el siglo IV antes de Cristo, ya se recogía la importancia del vínculo médico-paciente, al considerar la medicina una ciencia humana más que natural.
Una teoría latente hoy día en las facultades de Medicina, que lejos de colgar la inexistente bata blanca del doctor House, avanza hasta formar éticamente a los que decidirán si deben o no desenchufarnos del respirador.
Sin embargo, y a pesar de que en la facultad de Medicina de Granada se proponen subir la nota de corte al igual que el mercurio de un termómetro a pleno Sol, los estudiantes veneran la desaparecida ortodoxia que abandera un House, que en el fondo quiere curar.
"Sabe más que yo, así que haría caso de lo que dice. Es un crack, ojalá pudiera ser así de sincero con mis futuros pacientes, aunque lo dudo", explicaba entre risas David, estudiante de quinto curso de Medicina.


Y precisamente la duda, a la hora de actuar en
cada caso clínico, es la semilla que ha hecho germinar una rama hasta hace años marginada en la profesión, la bioética. Cuya misión es "el estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y de la salud analizada a la luz de los valores y principios morales" (Reich, 1978).
Es la evolución de una disciplina, que como advierte la prestigiosa revista médica British Medical Journal, está provocando la desaparición del parternalismo médico, es decir, de la facultad del galeno para tomar desiciones que afecten al enfermo, en favor de un sistema compartido de opinión entre las dos partes. Pues, aunque se presupone la competencia del facultativo, únicamente el paciente es capaz de conocer su reacción ante la enfermedad, ante el dolor, o cuales son sus circunstancias sociales, hábitos y comportamientos.

Por ello, la comunicación, la asertividad y la coparticipación son tres de los valores más demandandos dentro del presente sistema sanitario español. Valores, que denostados por House, invitan a un diálogo distendido con el enfermo para profundizar en las causas de su dolencia, y por ende, en el tratamiento posterior.
Porque Antonio Rodríguez, que nunca tuvo su minuto de gloria, y al que no sabemos si House le hubiera arreado un bastonazo para que confensara a su mujer el contagio, permanece en la consulta, a la espera de que su médico apague la tele y encienda o entienda su opinión.

viernes, diciembre 01, 2006

Reciclaje


Esta mañana he estado, junto con mis compañeros de blog, en una tienda de segunda mano. Nada más entrar descubrimos que no era sólo una tienda de cosas antiguas. Era mucho más. Era un santuario. Allí había libros y discos de todas las épocas y de todos los estilos. Tal vez podríamos habernos entretenido buscando algún libro, alguna lectura deliciosa o algún volumen descatalogado (Como ese imprescindible 2010), tal vez. Pero nuestra atención se fue hacia los Vinilos. Esas manifestaciones mágicas de la música, ya prácticamente olvidadas. Los LPs supusieron la cima de la intelectualidad musical. Las mejores obras jamás creadas por el ser humano dentro del inmenso universo de la música… todas, fueron publicadas en vinilo. Y si están pensando que considero que ninguna obra maestra de la música se ha publicado en CD, están en lo cierto. Dudo que haya alguna “obra maestra” que sea de la era del Compact Disc. Todas, absolutamente todas, ya habían sido creadas antes de que ese disco diminuto alcanzara la fama.

Sea o no cierta mi teoría, es indiscutible el encanto y la nostalgia, por una época que nosotros no llegamos a conocer, que despierta el sostener un vinilo. Por ello, descubriendo joyas y maravillas, estuvimos más de una hora, pasando un disco tras otro. Bandas Sonoras, Folk, Rock Sinfónico, New Age, canciones de autor, Pop,… español, inglés, italiano,… y siempre, todo, con una inmensa carátula, donde se podían ver los detalles de una esmerada portada y disfrutar de una fotografía. Podríamos haber estado muchas horas más allí si no, ciertamente, hubiera sido porque era hora de irse de tapas (y Juanjo tenía que cumplir su palabra). Cada uno salió de la tienda con un vinilo bajo el brazo, y más felices que un niño el día de Reyes. Javi se decantó por Serrat, y Juanjo por Javier Krahe.

Antes de llegar a la calle, los tres, nos prometimos volver cuanto antes a este santuario.

Resulta muy curioso cómo el avance de la tecnología, reduce la emoción. Si no tenemos en cuenta que el vinilo en realidad posee más calidad sonora que un CD (aunque la aguja produce la impresión de una inferior calidad con el chisporreteo) y sólo tuviéramos en cuenta la sensación de cada uno de los soportes, siempre ganaría el clásico disco de plástico negro (¡Ojo, los hay de otros colores, rojos, azules…!). Una estantería repleta de vinilos, todos ellos seguidos, en sus finas fundas y el encanto de buscar uno en concreto es algo que, siendo similar, no es comparable a buscar un CD en esas estanterías a medida en las que los apilamos. Igualmente resulta más emocionante colocar el vinilo dentro del tocadiscos y situar la aguja suavemente en el comienzo de la cara, que simplemente meter el disco por la ranura del reproductor. Si antes querías buscar una canción en concreto, levantabas la aguja y la llevabas manualmente hasta donde debía comenzar. Ahora, basta con pulsar una tecla delicada cuantas veces sean precisas para llegar a la pista. Puede que ese encanto que le atribuyo resida, simplemente, en que es algo manual, no tan automático. Hacer click sobre un *.mp3, en comparación, llega a ser poco más que una broma. Escuchar música así, mediante el cursor del Mouse, no parece tener mérito alguno. Aunque, en verdad, música es.

El mundo discográfico se encuentra en una situación comprometida. Con la piratería haciendo estragos y con unos intermediarios que roban a los consumidores con los precios de los CDs (por no hablar de las asociaciones mafiosas que aunque privadas se dedican a imponer innecesarios cánones), el futuro parece aún menos emocionante. Si esto sigue así, todo pasará por los archivos digitales, de mala calidad, de escasos kilobits por segundo y con aún menos kilohercios de respuesta. Cuando sólo exista eso, el romanticismo de ir a una tienda y buscar música, será poco más que un hecho primitivo. Pero yo, desde luego, el tiempo que he pasado en esa tienda buscando vinilos no lo cambiaría por todo el tiempo del mundo delante del emule.

Afortunadamente, aún hay muchos tocadiscos en el mundo, y mientras ellos existan, aún existirá la música, encerrada entre surcos y dominada por la electricidad estática.

Por cierto, el vinilo que yo compré fue Ommadawn, del año 1975, una maravilla de Mike Oldfield.


martes, noviembre 28, 2006

El Agente social 007


Estrenada ya Casino Royale en España (como bien subrayaba mi compañero de blog Eduardo), todos hemos vuelto a recordar las apasionantes escenas del que es considerado un mito de la historia del cine. Persecuciones, saltos imposibles, huidas trepidantes, es decir, los ingredientes necesarios para cocinar un buen cine de acción. Y es que en la dosis adecuada, el agente 007, puede ser un perfecto placebo para curar esa falta de adrenalina que a veces tiene nuestra vida. Porque entre el CO2 de la ciudad, el ladrido del despertador, el bote de pasta de dientes estrujado, el café expresso del desayuno, el retraso del autobús y el atasco de las aceras, nadie vive su vida como una película. Sin embargo, en el último suspiro, si esperamos ver nuestra biografía en imágenes. En diapositivas que nos ilustren el recorrido de un camino quizá llegado a su fin antes de tiempo

Es la apasionante metáfora de la muerte,
a la que algunos juegan a dibujar, paradojicamente,
con el lápiz de su vida. Pero en este trayecto -guiado en ocasiones por la fortuna- vamos pisando cada día nuevas baldosas, nuevos adoquines que entre el ruido de la urbe pasan desapercibidos ante nuestros ojos.
Es entonces, sin previo aviso, cuando por la calle tropezamos con algún ser humano al que le tocó la desdicha de representar un papel secundario. Un papel secundario que no le ha asignado ningún jefe de escena, ningún director, ni siquiera ningún productor, sino simplemente cada uno de nosotros. Sí, saben de que estoy hablando. Piensen un momento, seguro que han visto a más de uno.

Son los que duermen en los portales, en los cajeros o en los bancos. Los que se arropan con cartones cuando nuestros ojos están pendientes de no pisarlos. Los que únicamente saborean el plato caliente de un día más vivido. Los que ahuyentan los políticos cuando reciben una visita oficial. Los que nos hacen cruzar de acera si volvemos de madrugada a casa. Los que desaparecen en las esquelas de los periódicos. Los que la rutina nos dispone como normales. Los que denominanos indigentes


Y con ese nombre, los llamados residentes del Cuarto Mundo, circulan a la vuelta de la esquina sin techo ni derecho. Sin embargo, hace cuatro meses, Pedro Cluster nos quiso mostrar esa olvidada esfera. Nos quiso dar la oportunidad de conocer quienes son los tramoyistas de esta obra de teatro sin fecha de caducidad. Y para ello, desde su blog (
www.sinhogar.org), denuncia diariamente el funcionamiento de los servicios sociales del municipio de Madrid. Desde esta pequeña habitación en la red, de la que no dispone en la vida real, consume dia a día las palabras para mostrar el espejo de quienes apagan las colillas desde el suelo.

Pero no se crean, Pedro, al igual que otros muchos indigentes de Madrid, no ha llevado siempre en el bolsillo el carnet de sin techo. Hasta el año pasado, su biografía se escribía como un profesional de éxito, al que una enfermedad mental arrastrada desde hace años, le hizo cambiar el calor de su familia por la soledad de la calle.

Ahora curado, decide poner las tildes a la asistencia social de Madrid, ayudando a quienes durante un tiempo se han convertido en compañeros de miserias, y también, de experiencias. Porque Pedro, que actulamente vive en el albergue de San Martín de Porres, confía en volver dentro de poco a su vida normal y montar una pequeña empresa. Aunque tiene claro que no podrá olvidar a la pequeña “tribu” con la que ha convivido durante este tiempo. Así, mientras en este momento algunos recogen el cartón, buscan entre la basura, o sencillamente esperan a que alguien entre al cajero para quedarse a dormir, Pedro Cluster, emulando al agente 007, se permitirá seguir teniendo licencia para denunciar.




viernes, noviembre 24, 2006

Casino Royale

Seguimos con películas...

En 1967 se estrenó una película que parodiaba a James Bond. Entonces, el intrépido agente, fue David Niven, en una actuación brillante. El malo malísimo era Jimmy Bond, el sobrino de James, que estaba interpretado por un Woody Allen al que el médico no le recomendaba que le entrasen balas en el cuerpo. En aquella ocasión Bond tenía que desbaratar los planes de su sobrino, que pretendía eliminar a todos los hombres más altos que él y así quedarse con todas las mujeres hermosas del mundo.

La dirección corrió a cargo de cuatro directores: John Huston, Kenneth Hughes, Val Guest y Robert Parrish. Y su reparto no fue menos, uno de los más espectaculares de la historia. Encabezados por el correcto Niven, aparecieron en la película nombres como los de Deborah Kerr, Orson Welles, Peter Sellers (magnífico), Ursula Andress (y su estatua), William Holden, Charles Boyer, Peter O'Toole, Joanna Pettet (como Matta Bond, la hija de 007), Terence Cooper (como un agente británico entrenado contra las mujeres), Joanna Pettit (una espectacular y trabajadora Moneypenny... a la que vemos en esta foto), Jean Paul Belmondo (el apoyo francés), Jackeline Bisset, Billy Wilder (también), y Woody Allen. Hasta el propio John Hundson se guardó una participación ante la cámara, como M. Sin lugar a dudas, una película que aunque no sea oficial de la saga James Bond, es un referente para todo seguidor de las aventuras del agente más famoso de la historia.

Ahora, en 2006, aparece la versión oficial del libro de Ian Fleming. Pero es mucho más que una versión. Esta película, la 21 de la saga, conlleva muchas novedades.

Para empezar, la más evidente, es el nuevo actor que encarna a sir James Bond. Su nombre es de sobra conocido y sobre él se ha hablado y escrito suficiente como para que ahora haga yo una valoración sobre él, y más sin haber visto aún la película. Daniel Craig, pues ese es su nombre, es el sexto actor que luce el esmoquin mientras tiene licencia para matar (si contamos a Niven, lo cual deberíamos hacer, Daniel Craig sería el séptimo Bond). Pero en esta ocasión no podremos decir que tenemos un reparto a la altura de la revisión del 67. El reparto actual se limita a varios nombres conocidos: Judi Dench, como M, y a la espectacular Eva Green, como Vesper Lynd. La dirección corre a cargo de Martin Campbell, que ya dirigió otro estreno de Bond, Goldeneye (primera película de Pierce Brosnan como 007). Sin embargo, cuando Brosnan apareció con esmoquin, sí le acompañaron grandes nombres, como los de Sean Bean (006), Izabella Scorupco, Famke Janssen, y Judi Dench (que también se estrenó como M).

A diferencia de la versión del 67, esta película se presenta como una revisión fiel a la novela, aunque con algunas ligeras variaciones (puede que no sean tan ligeras como se dice). Viendo el trailer, descubrimos que la película encierra una acción espectacular y unas escenas impactantes. Y, por lo visto, es el propio Craig quien realiza todas las escenas, como bien se puede apreciar por los videos del “cómo se hizo” que hay alojados en la web oficial. De los fragmentos de las escenas deducimos lo siguiente: este nuevo Bond salta como nadie; Eva Green sale realmente espectacular, como no podía ser de otro modo; el coche de Bond se destrozará de nuevo en un brutal accidente; y que habrá una escena calentita en la playa entre los protagonistas (no diré nada del guiño a Ursula Andrés en “007 contra el Doctor No”, que hace Craig al salir del agua…).

Hasta esta noche no sabré si las expectativas que me he creado sobre el film son excesivas o escasas. Como es obligatorio, iré hoy a verla, día de su estreno en España. Me acercaré al Kinepolis de Granada con unos amigos, y eso sí disfrazados los tres de James Bond, con el esmoquin, aunque desarmados.

Pero no puedo dar por terminado este artículo sin denunciar algo (tranquilos, no tiene nada que ver con la derecha). Los responsables de la película son unos… Mejor será que no termine la frase.

Y es que la película original Casino Royale se hizo en el 67, es decir, hace treinta y nueve años. Si los productores de la nueva versión hubieran esperado un año, podrían haber estrenado la película cuarenta años después, que es una cifra redonda. No les hubiera pasado nada por esperar ese año y hacer ese reconocimiento a la estupenda comedia homónima.

Pero es que aún hay más. ¿Qué año es el que viene? 2007. Sí… 007, 2007. Como se habrán dado cuenta, las últimas tres cifras del año son las mismas que el número secreto de James Bond, el agente 7 con licencia para matar, un doble cero. ¿A dónde quiero parar con esto? Pues que el año que viene es el año Bond. En MIL AÑOS no habrá otro año en el que haya dos ceros y un siete en el año. Los productores, Barbara Broccoli en particular, han perdido la oportunidad de presentar al nuevo agente secreto en el Año Bond. Desde el punto de vista promocional y publicitario, han perdido la oportunidad ya no del año ni del siglo, sino del milenio. Si hubieran sido listos, habrían dedicado todo el año que viene a hacer promoción gratuita con el año, e incluso podrían haber realizado infinidad de acontecimientos con motivo de tan señalada fecha. El AÑO BOND podría haber sido declarado (aún están a tiempo) y haber terminado el año con el estreno de Casino Royale, con nuevo actor y cuarenta años después de la película protagonizada por David Niven, que además (por si no se han dado cuenta), son tocayos. Una oportunidad perdida de valor incalculable. Aunque claro, tal vez dentro de mil años, algún productor sea listo y el año 3007 se aproveche para la ocasión.

2007 o 2006, sea el año que sea, tenemos nueva entrega del agente británico y una cita para todos aquellos seguidores del cine elegante, de acción y entretenido.

Vayan al cine esta noche y engánchense con esa mirilla a la que dispara James Bond.


miércoles, noviembre 22, 2006

La paloma y la gaviota


Vuela la paloma
entre tanto brazo armado
tanta bomba, tanta serpiente,
tanto político asesinado.

Vuela la paloma
entre tanta sonrisa huída
tanto preso, tanto zulo,
tanta oportunidad escogida

Y al fondo una gaviota,
una sombra ennegrecida,
una invasión que no brota,
una guerra que no se olvida

Vuela la paloma
entre tanto paso atrás,
tanto batasuno, tanto uno,
tanto acuerdo sin acordar

Vuela la paloma
entre tanta capucha
tanto kale, tanta borroka
tanto molotov de molestar

Y al fondo una gaviota
un desalmado sin desarme,
una mesa de partidos,
un solo de excluído

Vuela la paloma
entre tanto vasco,
tanto medio vacío, tanto medio lleno,
tanto miedo al vaso.

Vuela la paloma
entre tanto pasado
tanto intento, tanto momento
tanto proceso fracasado

Y al fondo una esperanza
una víctima sin más ruido,
una utopía con calendario,
una lucha sin partido


sábado, noviembre 18, 2006

El Miedo sigue en boga

Hoy ha ocurrido un hecho fugaz. Pocos se han enterado, y pocos se entararán. Internet es lo que tiene, que las cosas pasan fugaces. Cuando sólo podía ser algo publicado por los medios tradicionales, es decir, la prensa, la radio o la televisión, mucha gente tenía acceso a ello y, además, lo podía comprobar. Pero ahora, en Internet, puede algo ser subido y tras estar un tiempo indeterminado, eliminarse y hacer como si jamás hubiera existido. Eso es lo que hoy ha ocurrido en la página oficial del Partido Popular. Enseguida les explico.

Pero antes, quiero preparar el ambiente. Y lo voy a hacer, hablándoles de una película. “V de Vendetta”. En ella se cuenta la historia de un personaje muy particular, V, que lucha por destruir un régimen totalitario en Inglaterra. Es interesante analizar el contexto político que encierra la película. Unos extremistas religiosos, católicos para más señas, se hacen con el poder de la nación en un escenario de miedo y terror. Es sabido, por cualquier persona inteligente, que la masa (entendiendo como tal a una población cualquiera) tiene un miedo terrible a la inseguridad, al caos, a lo que desconoce. Siempre que una sociedad vive momentos de inseguridad, de caos, tiende a refugiarse en quien puede ofrecerle seguridad y orden. Esto es del todo razonable y, además, lógico. Así era en la Edad Feudal y así sigue siendo ahora mismo. Los alemanes se refugiaron en Hitler, los ingleses en Tatcher, los americanos en Bush y los españoles, ¿por qué no?, en Aznar. No hay nada que reprochar a nadie por querer seguridad y orden, los humanos comunes somos personas simples y sin más preocupación que respirar y follar, por tanto… ¿qué más nos puede dar perder libertades y derechos si se nos asegura tranquilidad?

En el mundo de V de Vendetta sucede eso precisamente. En un futuro próximo, estalla una guerra civil en los Estados Unidos, que se extiende por todo el mundo (con menos consecuencias de las que muchos podrían pensar) y el caos parece reinar. Además, aparecen, para empeorar el problema, una serie de enfermedades internacionales que afectan a la comida. Y, por si fuera poco, unos terroristas islamistas (¡toma topicazo!) sueltan un virus en determinados lugares de Inglaterra como atentados. Mueren miles de personas y todos el Reino Unido se hunde en la desesperación. Guerra, epidemias, falta de alimento… disturbios, caos,… miedo… Teniendo este panorama (para matar), es absolutamente lógico que la población se volcara con un líder totalitario y fascista. Y es así como ocurre en la historia, Inglaterra queda controlada, tras una elecciones al más puro estilo nazi, por un partido de ultraderecha. Se consideran enemigos del orden a los musulmanes, homosexuales, intelectuales, comunistas, anarquistas, filósofos,… y a todas las personas inquietas. Como cualquier otra dictadura, destruye todo lo que se opone a ella mediante la fuerza bruta, y una vez terminado el trabajo sucio, tan sólo le queda dominar a la población con su justa dosis de miedo. Así, como bien sabemos en España, una sociedad puede vivir mucho, muchísimo tiempo, el franquismo es prueba de ello.

En este contexto, aparece el personaje de V, que persigue vengarse por todo lo que ha destruido el gobierno dictatorial, y por todo lo que le han hecho a él, que, a fin de cuentas, es una de las víctimas. El cómo consigue su Vendetta, es algo que tendrán que averiguar viendo la película (La secuencia de la historia autobiográfica en el papel higiénico… simplemente espectacular, sublime). Tengo que hacer una aclaración, no obstante: antes de la película, había un cómic, y es mucho mejor que la obra protagonizada por Natalie Portman y Hugo Weaving (exceptuando algunos temas anarquistas). Si les gusta el cómic, se lo recomiendo.

¿Por qué cuento esto de V de Vendetta? Pues porque el recurso de miedo no es algo que pertenece únicamente a la ficción o al pasado. Hoy, en la página web oficial del Partido Popular apareció un video que ponía de manifiesto la situación caótica que vivimos los españoles en las calles. Es decir, según el video, es un riesgo continuo salir de las casas. Una señora asustada aparece diciendo “Nos vamos a encerrar en nuestras casas” entre imágenes de disturbios, detenciones, asaltos, robos, cadáveres, crímenes, rastros de sangre… todo ello con música aterradora y con títulos como “4 muertos cada día”, “nuevas mafias internacionales”, “sin control en las fronteras” y demás chorradas variadas. Pero lo más gracioso es que las imágenes que han usado para ambientar el video, son imágenes del pasado… Sí. No son imágenes del presente, sino de cuando el propio PP gobernaba. A los trece segundos de comenzar el video, vemos imágenes que corresponden a los incidentes entre un grupo de ultras y la policía tras un atentado en Madrid el 1 de Mayo de 2002, con motivo de un Madrid-Barcelona. Si no recuerdo mal, era el PP quien era responsable de la seguridad por entonces. De hecho, Rajoy era el Ministro del Interior. Más adelante, en el 1:06 del video, encontramos tras los mensajes “Escándalo de la doctrina Rubalcaba” y “La no intervención policial”, otras imágenes que no pertenecen al presente, sino al día 28 de Octubre de 1996, cuando Jaime Mayor Oreja era ministro del Interior, y Rajoy también era ministro. Tras esas meteduras de pata alucinantes, termina el video con imágenes de Rajoy y de Ignacio Astarloa, con un mensaje curiosísimo: “Es posible decirles a los ciudadanos que hay alternativa”.

Claro, alternativa, claro que la hay, es una agencia de publicidad de Granada. Ahora bien, el video está totalmente inventado, no corresponde a la realidad. ¿A cuénto de qué se inventan todo esto y hacen, encima, un video sin ningún tipo de documentación?

Es simplemente, una estrategia para introducir un miedo irreal e innecesario en la sociedad. Puede que haya inseguridad, cierta inseguridad, pero no más que en cualquier momento y en cualquier país. Todo el mundo sabe que por la Rambla de Barcelona hay que andar con mil ojos, o que por las Tres mil Viviendas de Sevilla no se aconseja ir con una bolsa con el símbolo del dólar. Pero de esto, a que salga esa señora que le va a dar un chungo del miedo que tiene, diciendo que se va a encerrar en casa… hay mucho.

Los responsables del video la han pifiado. Y como hay quien se ha dado cuenta, han retirado el video a toda prisa. Por eso les decía al comienzo de esta entrada que en Internet las cosas pueden aparecer y desaparecer en un abrir y cerrar de ojos. Si se hubiera publicado por algún medio tradicional, traería cola este asunto. Ya lo creo. Mostrar imágenes de la incompetencia propia para tirar por tierra al gobierno actual... es algo que más de un comentario provocaría.

Desgraciadamente, la estrategia del miedo sigue siendo efectiva y lo seguirá siendo durante mucho tiempo. La única solución: la cultura. Pero claro, no se puede obligar a la gente a que se cultive ni a que esté informada del mundo en el que vive.


Por cierto, al margen del tema, el viernes que viene se estrena
Casino Royale... no se la pierdan.


miércoles, noviembre 15, 2006

Con faldas y a lo tráfico

¡Estás para mojar pan! Es el piropo hambriento que entre ladrillo y ladrillo dedican los obreros a la misma mezcla a la que Bequer echaba más agua y menos cemento. Todo, para conjugar esa lengua que despacio y sin cinturón trata de igualar el estatus entre la o y la a, o lo que es lo mismo, entre el vello y lo bello. Y es que hoy, hasta los más puristas no permanecen a salvo de la depilación de un habla que equipara lo femenino y lo masculino, quitándose ese pelo enraizado en el que hasta hace un par de décadas se apoyaba el machismo.

Mientras, por algunos montes, aún caminan las cenizas de una Sierra Morena descubierta de vándalos que nada conoce de su herencia. Porque hoy, la genética, sin más célula madre que la que lo parió, continúa dibujando aquel troglodita de palillo e insulto en boca, que bebe fútbol y no llega a ver ni la cerveza.

Sin embargo, al mismo tiempo que algunos tiran de rubia, otros se dedican a dragar los restos de un mar de diferencias y sobre todo de historia. La misma historia que desde Fuenlabrada han intentado cambiar sin más sufragio que el censitaro. La inicitiava de este pueblo madrileño, consistente en haber feminizado la mitad de sus señales de tráfico, es poco menos que populista.
Y es que en mi modesta opinión, la lucha por la igualdad de género tiene otros empedrados muchos más importantes.

La violencia hacia las mujeres, la ventaja de ser hombre a la hora de acceder a un puesto de trabajo, el acoso laboral, la bajas por maternidad, la cárcel de las labores domésticas, el cuidado de los niños, el bajo índide de mujeres que ocupan cargos de dirección en las empresas, la diferencias de sueldos en relación con el sexo, la tremenda marginación que sufren en algunas culturas y religiones, la labor de compaginar trabajo y hogar.
Son algunos de los ejemplos en los que seguro más de un peatón (por no discriminar), ha pensado a la hora de cruzar esos femeninos pasos de cebra. Y es que no se trata de llevar falda o no, de vestir una figura más o menos estilizada, de moldear la silueta del sexo masculino hasta convertirla en femenino. Simplemente es cuestión de renegar de lo accesorio para subrayar lo esencial.

El alcalde de Fuenlabrada (que nada tiene que ver con Fuenteovejuna) ha decidido cambiar el atuendo. Vestir con falda y coleta al monigote que durante tanto tiempo nos indicó por donde debíamos cruzar. Mientras, algunos comentan que a este señor deberían recordarle que el monigote no es un hombre, sino la representación de un hombre, que no es lo mismo. Al hablar de hombre, este símbolo representa al hombre y la mujer, porque desde Cervantes la prosa y el verso, en constate lucha y reconciliación, escogieron economizar el lenguaje.

"Es una forma de acabar con el sexismo que aparece en las señales de tráfico» Son las palabras del primer edil de un pueblo que quizá se ha tomado muy en serio o muy en broma el tema de la paridad. Porque hasta hoy, un servidor, jamás había visto en televisión una huelga de pasos de cebra, ni un malestar entre los prohibidos circular a más de 80 y a más 100, ni siquiera una manifestación de los Stop por obligarles a parar en beneficio de los Ceda el paso. Es decir, el tráfico ha tomado una nueva reivindicación.
La misma que por desgracia resta credibilidad a esa pelea mantenida por las mujeres desde hace siglos. Así, y a la espera de que se instalen los nuevos semáforos made in paridad, yo estaré cruzando en rojo con esta opinión que para algunos/as será de luz verde.

viernes, noviembre 10, 2006

Derecha, Derecha y más Derecha


Se acabó la era Bush. Al menos, se acabó la era en la que los Republicanos hacían cuanto se les ocurría. Ahora, sin las cámaras legislativas, los dos años que le quedan a George W. Bush en el Despacho Oval, serán ligeramente más complicadas. No podrá hacer y deshacer al gusto de los Republicanos. Los Demócratas consiguieron, gracias al escaño de Virginia, la Cámara Alta, y así completaron todo el control sobre el Legislativo. A partir de ahora, si quiere crear alguna ley o realizar cualquier acción contundente, tendrá que pactar con los Demócratas.

En el único país del mundo donde un republicano no es un demócrata, Bush ha perdido, lo han castigan por la Guerra de Irak. Y él, a su vez, ha castigado a su Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. Este individuo que conoce bien el puesto de la secretaría de Defensa, ya que lo fue también con Gerald R. Ford, allá, entre los años 75 y 77, es, como lo definen, un artista maquiavélico del poder. No es un idealista, ni un político noble, mucho menos es generoso y utópico, en absoluto. Él es un belicista, un salvaje del mundo moderno, alguien que no lucha por sus ideales o por una causa justa, no. Él es un capitalista feroz, producto de la más fatalista de las derechas internacionales, la norteamericana. Cuando llegó por primera vez a la Secretaría de Estado, se propuso devolver al país la grandeza y la supremacía sobre el resto del mundo, tras la derrota y, por consiguiente, humillación en Vietnam. Más o menos lo consiguió, si es que era preciso o necesario haber conducido esa tesis surrealista. Cuando Jimmy Carter alcanzó la presidencia, todo su mundo se desmoronó, políticamente hablando, así que probó con el mundo empresarial. Su fortuna alcanzó, entonces, niveles astronómicos. Las stock-options de las que dispone consiguen un valor estimado de cuatro millones de dólares, en 1982. Pero no abandonó la política, jamás lo haría, así que ocupó cargos consecutivamente, todos ellos relacionados con las relaciones internacionales y con programas militares. De tal modo, se convirtió en 1983, en el proveedor principal de armamento de Saddam Hussein… Ironías de la vida… 20 años después, fue el mismo que destruyó al dictador iraquí. Con Geroge W. Bush, en 2001, regresaría a la Secretaría de Defensa y sería el momento perfecto para poner en movimiento todo lo que ha conseguido durante toda su vida. Intereses económicos de todo tipo lo llevan a declarar dos guerras en nombre de la Democracia y la libertad. Estas dos guerras todos las conocemos, ya que han sido el pan nuestro de cada día desde hace ya cinco años. Con 74 años de edad, se ha visto obligado a salir del cargo por los fatales resultados electorales conseguidos por su partido, en 2006. Pero aún así, todavía no desaparecerá este “Halcón”.

Ayer, Rumsfeld, pronunció un discurso en la Universidad de Kansas ante profesores, estudiantes y personal militar, el primero tras su marcha de la Secretaría.Claro que las principales operaciones de combate fueron de gran éxito”, dijo en referencia a la invasión en Irak de 2003 cuando la capital, Bagdad, fue tomada en unas semanas, aunque en “esta segunda fase del conflicto las cosas no han ido ni lo suficientemente bien, ni lo suficientemente rápido”, añadió. Algunos estudiantes le preguntaron que hiciera un balance de su actuación en el Departamento de Defensa y él respondió: “Será la historia la que se preocupe de juzgarme”. Tranquilo, Donald, tranquilo, serás juzgado.

Por otro lado, las elecciones estadounidenses han dejado algunas cosas al descubierto, al margen del fracaso general de los republicanos. Arnold Schwarzenegger, al que aquí en España lo llamarían “facha” (si añadimos que tiene pinta de alemán… ya los calificativos podrían ser aún más graves), sigue siendo gobernador de California, una de las principales potencias mundiales. Su oposición al matrimonio homosexual o al consumo de drogas son algunos de sus estandartes, aunque ha manifestado en diversas ocasiones que ha probado en su pasado todas las posibilidades sexuales y todas las sustancias existentes.

En el lado demócrata, Barrack Obama se perfila aún más como posible candidato a las primarias de su partido. Este senador de Illinois, el único afro americano actual, es uno de los pesos pesados de la nueva línea demócrata. Su transparencia, sus ideales, y su forma de ser, lo hacen todo un candidato en potencia para gobernar el país a partir de 2008, tras la maltrecha era Bush.

Pero si Obama tiene oportunidades, aún más oportunidades tiene Hillary Rodham Clinton, la que fuera Primera Dama entre 1993 y 2001 y esposa (“carnuda”) de Bill Clinton. Esta senadora, la más joven de Estados Unidos, y perteneciente a la Iglesia Metodista Unida, es la favorita del partido. Tiene todas las papeletas para ganarle a cualquiera las primarias, y, del mismo modo, las presidenciales. En una reciente encuesta realizada a la culta población americana, ésta respondió que estaba preparada para una presidenta, pero que no ganaría Hillay si se enfrentaba a un hombre. Una conclusión bastante civilizada, en realidad, si tenemos en cuenta el país del que hablamos, ya que lo que todos sabemos es que allí no están preparados ni para un presidente afro americano ni para una presidenta. Pero de todos modos, es positiva la demostración de que el panorama primitivo local va cambiando. Y como siempre, son los demócratas los que hacen avanzar al país, aunque sólo sea mostrando candidatos capaces y alternativos.

Geroge Bush, el presidente más mediocre de la historia reciente, se prepara para el final de su vida presidencial, sin apoyos en las cámaras y con serios oponentes a su partido. Estos dos años que faltan para los nuevos comicios serán de campaña continua y salvaje. Bush tendrá que hacer auténticas maravillas para impedir que su partido pierda el poder presidencial, aunque ya poco pueda hacer por el poder legislativo (por cierto, la presidenta de la Cámara de Representantes es mujer, y se llama Nancy Pelosi, demócrata y de Baltimore, para fastidio de la ultra conservadora cadena de televisión Fox). La carrera por la Casa Blanca ha comenzado, estaremos atentos.

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Quiero aprovechar este lugar para dar todo nuestro apoyo a María, que están en Pamplona (Qué sonoridad tiene esta ciudad, ¡Pamplona!). Un fuerte abrazo y… eso, un beso de los que sabes que te quiero dar… Nos vemos, preciosa, vuelve prontico al sur…

lunes, noviembre 06, 2006

Entrevista con el más allá

Reconozco que hace dos noches que no duermo. Desde el sábado el miedo comparte conmigo sábanas y almohada. Y todo, por culpa de la televisión.
Sí, esa caja tonta que vende a euro el kilo de hiperrealidad. Pero no es momento de discutir sobre la programación, estoy aquí para superar mi canguela. Para no confundirles, les diré que mi temor nada tiene que ver con el bacon que le sobra a Carmen Martínez Bordiu, la reedición (previo plagio) de Menáge à trois en Cataluña, los monólogos de Jiménez Losantos o la vuelta de Urdaci a la gran pantalla. La verdad, es algo mucho más serio.

Mi congoja camina cerca de los fantasmas del periodismo. Y tampoco me malinterpreten. No pretendo criticar a los ensayistas del trapo sucio, más bien se trata de una vaga reflexión. Porque vamos a contar mentiras, tralalá...

Entretanto, los arrieros del mundo rosa pastan a sus anchas por los platós. En este estercolero, donde hace meses descansa uno de los programas más grasientos de la parrilla, El Buscador (Telecinco, sábado-domingo 19.45 horas). Un espacio que cocina la grasa del morbo con dosis de imágenes impactantes y reportajes de “corte social”.
Emilio Pinilla -antiguo y versátil reportero de Madrid Directo y en sú última etapa de España Directo- es quien presenta este despropósito con "destintes periodísticos". Un programa de sucesos con ínfulas de investigación, que sigue cuidando la salud de nuestro corazón. Ese corazón que día a día, y desde todas las cadenas, aumenta sus ingresos sin sufrir atisbo de taquircardia.

Pero habría que mencionar también a quienes dirigen y presentan estos particulares servicios de cardiología. Emilio Pinilla, se ha manchado la bata de reportero de la información de primera mano, la actualidad y la improvisación, con el chocolate de la prensa rosa. Un dulce que cada día tiene un mayor número de adictos en una profesión engordada por lo efímero de la fama. Pero creo que me he vuelto a desviar del tema...

Pues aún sigo viviendo episodios de terror. Cuando se apaga la luz, no puedo dejar de imaginarme aquella imagen, aquella entrevista. En ella, una reportera de El Buscador, conseguía la mayor exclusiva de su vida: entrevistar a Encarna Sánchez. Y ustedes dirán : ¡¡pero si está muerta!!, y tienen razón. Pero aún así, la hábil periodista logró lo que parecía imposible. Fue capaz de resucitar a una de las más poderosas comunicadoras de la historia de la radio.
Todo, mediante la estimable ayuda de una médium, es decir, una estafadora a la que se considera dotada con las facultades necesarias para comunicarse con los espíritus, y demás fenómenos parapsicológicos.

El halo de misterio que rodeaba a la entrevista parecía más propio de cualquier película de ciencia ficción. Delante de la cámara, la medium respondía a las preguntas de la reportera en una gran libreta blanca, en la que anotaba las palabras que decía transmitirle el ánima de Encarna Sánchez. Además “la buscadora” (así de ingenioso es el nombre que toman los periodistas de un programa que se llama El Buscador), acomodaba el tono de su voz, para mostrarnos el capítulo más demencial de la historia de la televisión.

Sin embargo, aún quedan muchas cuestiones sin resolver. Emulando a Iker Jiménez y su Cuarto Milenio: ¿qué se esconde detrás de esta historia? ¿la entrevista era verdaderamente en exclusiva, o se trataría de un medium montaje? ¿cuánto habría pagado Telecinco a Encarna Sanchez por la espectral entrevista? Y sobre todo ¿en qué infernal cuenta lo habría ingresado? Mientras intento encontrar una respuesta en el más allá, me dirijo a la cama, espero no encontrame con ningún disfraz de tía buena. Me moríría del susto.


 

Ménage à Trois